
En el sector inmobiliario comercial, el consumo energético en invierno no es solo un aspecto técnico; también afecta las ganancias de las empresas y empeora el rendimiento en términos de sostenibilidad. Los inquilinos sufren por el frío y se quejan. Los sistemas de calefacción funcionan de manera ineficiente, lo que aumenta la huella de carbono del edificio. Por eso, cada vez más equipos inmobiliarios optan por utilizar calentadores eléctricos de infrarrojos en lugar de sistemas tradicionales de calefacción por aire caliente. Estos calentadores calientan directamente a las personas y los objetos, sin necesidad de calentar primero el aire, lo que significa mayor comodidad con mucho menos desperdicio de energía.
Esto es lo que importa desde el punto de vista técnico. Construimos estos calentadores para funcionar a 12 V o 24 V, ya que las bajas tensiones facilitan su integración en diferentes espacios comerciales, como pasillos cubiertos, vestíbulos y áreas comunes parcialmente cerradas. La parte central del calentador es un elemento de calor por infrarrojos, por lo que el calor llega directamente a las personas y superficies, sin tener que esperar a que se caliente el aire. En su interior, encontramos un elemento duradero, hecho de fibra de carbono o cuarzo, que ofrece un calor constante y rápido. Al combinarlo con un termostato, se puede controlar la temperatura de manera precisa. Para instalaciones en exteriores, utilizamos protectores IP para evitar la entrada de lluvia y polvo, además de contar con medidas de seguridad básicas, como protección contra vuelcos.
La razón por la cual este enfoque funciona bien en espacios compartidos es simple: las personas sienten calor donde se encuentran, no como si todo estuviera envuelto en aire caliente. Dado que los calentadores se dirigen hacia las zonas ocupadas, se puede reducir el consumo total de energía, manteniendo al mismo tiempo el nivel de comodidad deseado. Esto contribuye a los objetivos de sostenibilidad: menor consumo, mejor control y menos picos de demanda. También mejora la experiencia de los inquilinos, lo que ayuda a retenerlos y proteger el valor de los activos. Para los propietarios, es una solución práctica: comodidad, control y eficiencia energética.
Ahora, hay algunos puntos que deben tenerse en cuenta. Los cables de baja tensión son más fáciles de manejar, pero aún así requieren un diseño adecuado y protección adecuada. El cable debe ser lo suficientemente grueso para soportar la carga y la distancia a recorrer, y el circuito necesita un interruptor o fusible adecuado. Estos calentadores son ideales para zonas específicas, no para calentar todo el edificio. Para obtener los mejores resultados, conviene combinarlos con aislamiento adecuado, zonificación inteligente y un sistema de montaje adecuado para que el aparato permanezca estable y seco.