
Lograr la temperatura perfecta para el horno de pizza
Si alguna vez has intentado hornear algo realmente difícil, sabrás que no basta con simplemente aumentar la temperatura. El verdadero truco es mantener una temperatura específica y mantenerla estable, sin que la temperatura siga aumentando incluso después de haberla bajado.
Por eso, hemos diseñado nuestros elementos calefactores de manera diferente. En lugar de un aumento gradual de la temperatura, estos elementos están diseñados para permitir ciclos de encendido/apagado rápidos. Esto te permite controlar mejor la temperatura, lo cual es fundamental cuando buscas lograr una corteza perfecta.
Por qué la “masa térmica” es tu enemiga
La mayoría de los elementos calefactores estándar son demasiado grandes. Retienen el calor durante mucho tiempo. Incluso después de apagar la electricidad, siguen suministrando calor al horno, lo que hace que la temperatura se desvíe de lo deseado.
Nuestros elementos calefactores tienen baja inercia térmica. En otras palabras, cuando se apaga la electricidad, la temperatura disminuye casi instantáneamente. Cuando se vuelve a encender, se genera un aumento rápido en la radiación infrarroja.
Es rápido. Realmente rápido. Y así es como puedes mantener la temperatura dentro de un rango de 2-3 grados.
Instalación
No necesitas desmontar completamente el horno para instalar estos elementos. Son reemplazos directos. Los hemos diseñado para adaptarse a las dimensiones de tu horno, así que no tendrás que pasar toda la tarde arreglando los circuitos eléctricos.
Dependiendo de tu voltaje, estos elementos están diseñados para funcionar con una alta frecuencia de conmutación, sin que el filamento se dañe.
Una advertencia importante: debes usar un relé de estado sólido de alta velocidad. Si intentas usar un contactor mecánico, será demasiado lento y probablemente se dañará en unas semanas.
Algunas cosas a tener en cuenta
Dado que estos elementos generan mucho calor en un espacio reducido, pueden afectar negativamente al aislamiento térmico del horno. Si el aislamiento del horno está dañado, es posible que notes un aumento en la factura de energía, ya que el horno tiene dificultades para mantener la temperatura deseada.
Además, revisa tus termopares. Si el sensor es lento, no importa cuán rápido sea el elemento calefactor; seguirás superando el valor objetivo de temperatura. Todo depende de la comunicación entre el sensor y el elemento calefactor.