
Ajustar la temperatura del horno a vapor correctamente
Los hornos a vapor requieren un equilibrio delicado entre la humedad y el calor seco. Si alguna vez has sacado un producto del horno y te has encontrado con que su centro está colapsado o que su corteza está quemada en algunas zonas y pálida en otras, ya sabes por qué. Generalmente, el problema radica en el tubo de calefacción. Si este no puede mantener una temperatura constante, entonces el resultado del horneado será incierto.
Nosotros diseñamos nuestros tubos para evitar esos cambios bruscos de temperatura.
Por qué es importante la estabilidad
El problema es que si el elemento calefactor es demasiado lento para reaccionar, no podrá mantener la temperatura adecuada. Utilizamos una mezcla específica de aleaciones para que el tubo responda de inmediato cuando el controlador le da la orden.
Cuando un tubo tarda demasiado en calentarse o enfriarse, supera el nivel deseado de temperatura. Eso es lo que causa esos “puntos calientes” en el horno. Hemos invertido mucho tiempo en ajustar la densidad de vatios en todo el tubo, para asegurarnos de que el calor se distribuya de manera uniforme. Así, no habrá sorpresas.
Luchar contra el vapor
El vapor es algo realmente agresivo. Destruye los elementos calefactores convencionales, causando su oxidación y su destrucción mucho más rápido de lo normal.
Para solucionar esto, utilizamos recubrimientos especiales en la superficie del tubo. Estos recubrimientos evitan la corrosión y permiten que el tubo resista las expansiones y contracciones constantes que ocurren cuando el horno se calienta y enfría. Simplemente, resisten mejor.
Un consejo rápido: verifica bien los cables. Si los conectores no están adaptados a la voltaje del tubo, habrá caídas de voltaje. Es frustrante, porque la pantalla indica que se ha alcanzado la temperatura deseada, pero en realidad el horno no está a esa temperatura.
El compromiso
El uso de tubos de alta precisión facilita mucho el trabajo de quien hornea. Se obtienen resultados consistentes, sin duda.
Pero hay un inconveniente para quienes construyen estos hornos. Debido a la alta precisión de estos tubos, los relés y SSRs deben trabajar más arduamente. Tienen que encenderse y apagarse constantemente para mantener la temperatura estable.
Asegúrate de que tus componentes eléctricos sean lo suficientemente robustos como para soportar ese cambio de frecuencia tan alto. De lo contrario, tendrás que reemplazarlos antes de lo esperado.